Antes del primer diente (0–6 meses)
Limpia las encías del bebé con una tela húmeda después de cada toma. Esto elimina los restos de leche que alimentan las bacterias y acostumbra al bebé a tener algo en la boca antes de que empiece la dentición. Nunca acuestes al bebé con un biberón de leche, jugo o fórmula — los azúcares se acumulan contra los dientes toda la noche.
Del primer diente a los 3 años
En cuanto aparezca el primer diente, cepíllalo dos veces al día con una cantidad mínima de pasta con flúor — del tamaño de un grano de arroz. Reserva la primera visita dental al cumplir un año, aunque solo haya un diente. Las primeras visitas son para crear confianza y prevenir, no para taladrar; les mostramos los instrumentos, contamos sus dientes y creamos un recuerdo positivo.
De 3 a 6 años
Sube a una cantidad del tamaño de un guisante de pasta. A esta edad los niños quieren independencia, pero no tienen la destreza fina para cepillarse bien hasta los 7 u 8 años. Deja que se cepillen primero, luego termina tú — sobre todo las muelas del fondo. Usa hilo dental en los dientes que se toquen.
De 6 a 12 años: selladores y dientes permanentes
Las muelas permanentes salen alrededor de los 6 y 12 años. Estas muelas del fondo tienen surcos profundos que atrapan comida y bacterias — y es donde se forma el 90% de las caries infantiles. Los selladores dentales son una capa protectora indolora de 5 minutos que previene caries por años. Si tu hijo tiene nuevas muelas permanentes, pregunta por selladores en su próxima visita.
Adolescentes: la ventana de la ortodoncia
Entre los 10 y 14 años es la edad ideal para evaluar mordida y alineación. El crecimiento del maxilar hace que la ortodoncia sea más rápida y un tratamiento temprano puede prevenir intervenciones más invasivas después. Una consulta no significa brackets — significa saber si el tratamiento ayudaría y cuándo empezarlo.