Llámanos hoy — no esperes
Dolor dental intenso y persistente. Hinchazón en la cara, mandíbula o cuello. Un diente que se salió, se rompió o quedó flojo por un golpe. Sangrado que no para después de 10 minutos de presión. Fiebre junto con dolor bucal. Estas pueden ser señales de infección o daño que empeora rápido sin tratamiento — y en casos raros se vuelve una urgencia médica.
Agenda esta semana
Un diente astillado sin dolor. Una obturación que se cayó. Sensibilidad prolongada al calor o al frío. Encías que sangran al cepillar por más de unos días. Mal aliento que no desaparece con mejor higiene. No son urgencias, pero indican problemas que van a crecer. Resolverlos temprano es más barato y menos invasivo.
Visitas de rutina: cada seis meses
Incluso con higiene impecable en casa, las limpiezas profesionales quitan el sarro endurecido que el cepillo no alcanza. Los exámenes dos veces al año detectan caries cuando todavía son pequeñas, revisan enfermedad periodontal e incluyen un chequeo de cáncer bucal que dura menos de un minuto. Saltarse las visitas es la razón más común por la que un problema pequeño termina en endodoncia.
En caso de duda, llama
Una llamada de dos minutos es gratis. Si no estás seguro de si algo necesita cita urgente, descríbelo — te diremos con sinceridad si puede esperar. Dejar pasar un problema real es la razón por la que una reparación sencilla termina en cirugía.